Capitulo - V -
En el verano de 1960, mi madre me comunicó una grata noticia…iba a tener un hermanito, fantástico!!! pensé yo, por fin tendré con quién jugar además de mis animalitos. Yo, que era una niña muy inquieta, no paraba en todo el día ; según mi madre haciendo mil trastadas, según mi recuerdo simplemente actos inocentes producidos por mi impulsividad; si analizo algunos de ellos no creo que fueran tan malos, y muy propios de mi edad.
Una vez cogí a mi paloma favorita, y ella y yo.. nos escondimos dentro de la lavadora de turbina, cuando mi madre fué a vaciar los grandes barreños de agua hirviendo, en el interior de la lavadora, se dio un susto de muerte al verme allí dentro; rápidamente dejó los barreños al suelo y me arrancó de un tirón del interior de la lavadora, seguidamente me propinó una soberana paliza; era un recordatorio de lo que no tenía que volver hacer.
En casa teníamos tres gatos, y uno de ellos era una gata blanca preciosa, pero muy promiscua; los gatos iban libremente por todos los alrededores, algunas veces desaparecian y después de unos cuantos días volvían, eso si… la gata preñada!!
Mi madre cuando la gata paría, llenaba el lavadero de agua (ubicado en la patio superior del jardín) e iba cogiendo los cachorros para introducirlos dentro del lavadero.
Los maullidos de los pobres gatitos indefensos eran desgarradores, viendo como la vida se les escapaba y el agua se iba apoderando de sus diminutos pulmones; la única dificultad que yo tenía era.. que el lavadero era mucho más alto que yo, y entonces buscaba una gran piedra me subía en ella, y todo lo que mi bracito podía alcanzar, eran los cachorrillos que salvaba de una muerte segura; luego me los llevaba al armario donde mi padre guardaba las herramientas del jardín, y les daba leche en un cacito pequeño de muñecas, los dejaba allí hasta que mi madre salía de nuevo al jardín, para recoger los cadáveres de los gatitos y enterrarlos; pero los tenía contados por lo cuál se daba cuenta de que faltaban gatitos; entonces me decía con voz amenazante…..
_Nena !!! donde están los gatos que faltan ?
Yo asustada por lo que se me venia encima , le decía con voz temblorosa… que no lo sabia; después de algún intercambio más entre preguntas y respuestas, terminaba mi madre agotada y yo contenta porque mis gatitos seguían vivos.
Siempre he tenido verdadera pasión por la berenjena frita, cuando sabia que mi madre la estaba cocinando, me acercaba sigilosamente por detrás de ella y por debajo de sus brazos introducía mi manita para coger algún trozo del plato; casi siempre lo hacia, pero en una de las ocasiones algo falló, quizás fue mi inoportunidad del momento; pero en lugar de coger el trocito de berenjena; mi madre volcó el aceite de la sartén en la fuente, sin percatarse de que mi mano estaba ahí, provocándome una tremenda quemadura; seguidamente a urgencias, luego la regañina evidentemente !!!
Una tarde mi madre, se habia percatado que el candado de la verja, de la casa vecinal estaba abierto, por lo visto mi padre, se habia olvidado de cerrarlo por la mañana cuando se dirigia a su trabajo, ( los vecinos nos habian prestado su garaje, para que mi padre pudiera aparcar la vespa con sidecar, ya que ellos sólo venian los fines de semana, y no lo usaban ) mi madre me dijo ....
_ Nina, toma la llave del candado y ves a cerrarlo
Obedeciendo a mi madre, me dirijí a la casa del vecino, era invierno a esas horas ya estaba oscureciendo; estaba el suelo repleto de hojarasca, y yo miraba con atención de no toparme con alguna rata, introduje la llave en el candado y lo cerré; era tal mi nerviosismo por salir pronto de allí, que la llave cayó al suelo, no se veia nada estaba todo muy oscuro y cuando más removia las hojas secas y ramas del suelo, menos encontraba la diminuta llave; ahora ya no tenia miedo de que me apareciera una rata, sino pánico de como iba a reaccionar mi madre, cuando se lo dijera; cuando entré en casa tenia la carita desencajada, mi madre que algo se temia, me dijo....
_ Has cerrado el candado ?
con un hilo de voz le respondí afirmativamente, pero le dije que se me habia caido la llave al suelo, y no la podia encontrar, a partir de ese momento ya no pude hablar más, sólo notaba golpes y golpes por todas partes de mi cuerpo, cuando terminó conmigo, se fué a buscar la llave con una linterna..., la encontró porque lo siguiente que recuerdo, es la cara de mis padres mirándome ( yo estaba tendida en mi cama ) y observando el lamentable estado en que me encontraba, recuerdo una caricia en mi pelo y su voz diciéndome que ya tenian la llave.
Yo me sentia demasiado dolorida, como para poder pensar...pero al dia siguiente me miraba al espejo, estaba llena de arañazos y mis labios estaban hinchados por algún que otro corte, las lágrimas brotaban de mis ojos al verme de esa forma, y seguia preguntándome porqué.. porqué..? no hubiera sido mejor, ir la dos con la linterna a buscar la llave, en lugar de pegarme de esa forma ? ; seguramente mi madre se puso nerviosa porque no podria abrirle la puerta a mi padre, y con la agitación su cabeza no pudo pensar claramente, pero hacia falta llegar a tal extremo..? seguia sin entender !!!
Bueno hay que reconocer que quizás si, yo era un poco traviesa... pero lo cierto es que en cada travesura o sin ella, siempre salía yo..perjudicada de todas formas.
A medida que iban pasando los meses, yo me fijaba en que la barriga de mi madre cada día era más grande, y yo le preguntaba porqué… ésta me respondía que era por beber mucha agua, bien pues entonces yo no iba a ser menos; y empecé a beber agua y más agua , pero a mi la barriga no se me ponia como la de mi madre, aunque no paraba de ir al baño. ( inocente criatura )
Llegó el momento esperado, el nacimiento de mi hermano; me mandaron a casa de mi tia materna, porque mi madre iba a dar a luz en nuestra propia casa. ( algo muy típico en aquellos tiempos ).
Al dia siguiente cuando regresé a casa, corrí a ver a mi hermanito..tenia mucho pelo y casi negro, los puños muy cerrados y con una cara de mal genio impresionante, mi padre me decía que era porque aún no habia comido, y ahí estaba mi madre sacando su hermoso pecho, para que el chiquitin se alimentara hasta saciarse.
Con el nacimiento de mi hermano, parecian que las cosas en casa se habian calmado un poco; al menos las agresiones fisicas habian cesado durante un tiempo. ( entre mis padres ) pero yo seguia recibiendo las caricias de los cinturones de vez en cuando, o una escoba partiéndose en mi espalda.
Aquella localidad que en su día era muy tranquila y apacible, fue cambiando poco a poco; se producian muchos robos en las torres, ya que casi todas teníamos animales de granja, gallinas conejos, y eran piezas muy apetecibles para los cacos.
Una noche, estábamos mi madre, mi hermano y yo en casa ( mi padre llegaba siempre muy tarde ) y mamá escuchó un ruido en la puerta que daba al interior de la casa; preguntó con voz temblorosa...
_ Quién anda ahí ?
Y para nuestro asombro y miedo, vimos como la puerta era embestida por la persona que estaba al otro lado; mi madre se armó con un gran cuchillo de pescatero que mi abuelo le habia regalado, y mi hermano y yo, cada uno con la mitad de unas grandes tijeras de jardin; los tres estábamos preparados para lo que pudiera suceder, aunque las piernas nos temblaban sin parar, de repente algo pasó.. pues el visitante nocturno dejó de zarandear la puerta y no se oia ningún ruido; nos quedamos quietos los tres, pero sin dejar las armas de defensa que teníamos en nuestras manos; seguidamente vimos como la puerta se abría nos echamos hacia atrás, y cuál fue nuestra grata sorpresa al comprobar que era mi padre, que ya habia llegado a casa; que alivio por Dios !!! pero cuanto miedo pasamos los tres.
Ese hecho hizo que mi padre decidiera tomar precauciones y le prestaron una escopeta, una noche estábamos los cuatro cenando.. y escuchamos ruidos en el lateral de la casa, mi padre le dijo a mi madre en ese momento….
_ Apaga las luces del exterior
Así lo hizo, acto seguido mi padre cargó la escopeta y muy lentamente salío al encuentro del ladrón, vió como una sombra se movia en el lateral de la casa ; dio el alto apuntó y disparó ¡!! , después escuchamos un ruido de agua mucha agua; mi padre le dijo a mi madre…
_ Abre las luces, estoy seguro que le he dado en alguna parte.
Y tanto que le habia dado… pero a la tubería general del agua, menuda punteria ¡!!
La escopeta tardó pocos dias en abandonar nuestra casa.
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